sábado, 31 de diciembre de 2011

''Más que una simple amistad.'' Capítulo 29.

Las horas pasaban y Katy seguía encerrada en su cuarto. Abajo, los chicos estaban muy nerviosos, la hora se acercaba y no se lo podían creer.

-Chicos, disculpadme..
Harry se levantó y salió al jardín, allí se sentó bajo la sombra de un árbol y comenzó a llorar, para descargar todas sus penas.

Eran las 4:00 y en la casa comenzaba a haber más movimiento de lo habitual. Los chicos se preparaban mientras las chicas echaban el último vistazo a la casa. Al cabo de media hora estaban todos listos y preparados para salir.

-Estamos todos?
-Si, vámonos..
-Eh esperad, sabéis donde está Harry?
-Salió al jardín y—
Katy no le dejó acabar de hablar a Lisa y salió corriendo hacia el jardín. Allí se encontró con Harry llorando con la cabeza entre las piernas. Éste se levanto y quedó tieso, sin poder moverse, mientras que Katy avanzaba poco a poco hacia él.

-Katy.. yo..
-No llores, por favor.
-Lo, lo siento.
Nada. Nadie dijo nada, se mantuvieron en silencio durante bastante tiempo.
Con un movimiento de muñeca, Katy se quitó una pulsera que tenía y la dejó en la palma de Harry, cerrándola a continuación.

-Cuídala, por favor.

Katy se separó poco a poco y volvió al interior de la casa.

-Podemos irnos.

Todos juntos salieron por la puerta y se subieron al coche. A los pocos minutos estaban en el aeropuerto esperando a que llegase la hora de la despedida final.

Por favor, pasajeros con el vuelo destino Londres-Cheshire pasen por la puerta 4.

-Llegó la hora.
Dijo Lisa mientras lloraba en el hombro de Niall.
-Vamos cariño, deja de llorar, ya verás como el tiempo pasa rápido. Te llamaré todos los días vale?
-Te quiero Niall.
Se fundieron en un tierno beso, el último en una temporada.

Se acabaron de despedir de todos y fueron camino hacia la puerta número 4. La cruzaron y echaron un último vistazo a sus amigos, que los saludaban con una mano.

''Alma gemela'' Capítulo 9.

-Harry de verdad, no hace falta que te quedes aquí.
-Anne, estás sudando, con la respiración agitada y con mala cara, ¿pretendes que me valla a dormir y te deje así? Para nada, anda hazme un sitio.
-Está bien..

Harry se colocó detrás de mí, de modo que mi espalda chocaba con su pecho.

-Tienes frío?
-No, estoy bien, si quieres tápate tu Ha.
-Ha?
-Eh, lo siento, se me escapó y—
-Me gusta que me llames así.

Nos quedamos en silencio bastante rato, poco a poco comenzaba a ponerme más nerviosa, y no sabía por qué. No paraba de dar vueltas y vueltas hasta que siento que Harry pasa uno de sus brazos por mi cintura. Un escalofrío recorre mi espalda, ¿será él el de mi sueño? No, es imposible.

-Anne, quieres dejar de moverte?
-Lo, lo siento.

Me giro y me encuentro con esos ojos verdes que brillan tanto, mirándome. Instintivamente paso mi mano por sus rizos, y él me acerca más a su pecho. Me pongo más nerviosa de lo que estaba, y sin saber por que miro para sus labios. Anne qué estás haciendo.

-Anne, sé buena.
-Yo soy buena.
-Sabes que quiero hacerlo.
-Hacer el qué?
-Anne..

Se acercó poco a poco a mi hasta que rozó suavemente mis labios.

-Lo siento Harry, no puedo.
-Por?
-No sé, pero no puedo.

Me levanté de allí dejándolo solo, subí a su habitación y me dormí.

A la mañana siguiente, unos rayos se filtraban por las rendijas de la persiana y provocaron que me despertase. Me giro para ver el despertador, pero no está. Me siento en la cama y me doy cuenta que estoy en la habitación de Harry, miro la hora en un reloj que está colgado en la pared. Las 8 de la mañana. Me levanto y voy a un espejo que tiene colgado en el armario. Estaba viendo mi reflejo mientras noto que la puerta se abre. Era Harry.

-Qué haces aquí?
-Em.. no sé, me levanté aquí.
-Pues sal.
-Tranquilízate.
-Estoy tranquilo.
-No lo parece.
-Es tu culpa.
-Mi culpa?
-Si, la tuya.
-Y se puede saber por qué?
-Por que eres una idiota que no quiere besarme.
-Perdona? Es obligatorio besarte?
-Si si te gusto.
-No me gustas.

Se acercó hasta mi, cogiéndome de la cintura y rozando su nariz con la mía.

-Dime ahora, te gusto o no te gusto?

viernes, 30 de diciembre de 2011

''Más que una simple amistad.'' Capítulo 28.

Al mediodía, nadie hablaba, ni Louis, que solía ser el que animaba el ambiente. Todos estaban apenados por la marcha de Katy y Lisa, y por mucho que intentasen sonreír, no podían. Iban a ser unos malos tiempos para todos, pero sabían que sus vidas eran así y que tarde o temprano la hora llegaría.

-Y.. a que hora sale el vuelo? –Preguntó Zayn, para sacar un tema de conversación.
-A las 5 de la tarde. –Contestó una fría Katy.
-Am.

Después de comer, recogieron las cosas y las chicas las lavaron mientras los chicos se tumbaban en el sillón a ver una película, quizás la última que verían todos juntos.

-Chicas, os echaré de menos. –Dijo Ashley mientras le pasaba un plato a Lisa para que ésta lo secase.
-Y nosotras a ti Ash, pero volveremos, lo prometo.
-Eso espero Katy, eso espero..
-Nos vamos ya a ver la película? Quiero estar más tiempo con Niall..
-Chicas, yo subiré a la habitación, si no os molesta..
-Claro que no cariño, sube y descansa.

Ashley y Lisa se fueron al salón junto con los chicos. Ashley se sentó en el suelo mientras recibía mimos de parte de Zayn. A su vez, Lisa se sentó al lado de Niall, quien la tapó con las mantas y le pasó un brazo alrededor de sus hombros.

-Te quiero. –Le susurró éste al oído.
-Y yo Niall, y yo.

Harry, que estaba a su lado, no evitó derramar una lágrima al ver esa escena. Aún por encima, la película que estaban viendo era Love Actually, y cada vez sentía ganas de gritar, de llorar, de correr a su habitación abrazarla y decirle cuanto la quería, pero no, no podía, por que sabía que si lo hacía, empeoraría las cosas.

Katy subió las escaleras y se encerró en su habitación. Cogió los cascos y se puso a escuchar música de su iPod. ‘Cold coffee’  de Ed Sheeran. Cerró los ojos y a su memoria le vinieron los recuerdos de la dulce voz de Harry despertándola, cantándole un simple trozo de esa canción, pero que para ella adquiría un significado precioso. Poco a poco, una lágrima deslizaba por su mejilla, pero decidió limpiársela, no quería llorar, no ahora.
Se giró lentamente, y en la mesilla de luz, junto a la carta y la foto enmarcada que tenía Harry, se hallaba un trozo de papel en blanco y un bolígrafo. Sin pensárselo dos veces, lo cogió y comenzó a escribir una carta de despedida.

Querido Harry:

En estos momentos probablemente estés viendo la televisión, haciendo palomitas o escuchando música. O también puedes estar pendiente del móvil, de si te llamo o no. Viendo nuestras fotos en el ordenador, recordando aquel precioso día en la cabaña, sonriendo al pensar en todo lo que hemos vivido. O quizás, estás leyendo esto. Sinceramente, no sé qué estás haciendo en este preciso momento. Ahora mismo, te estarás preguntando ¿qué hace Katy escribiéndome una carta? Es simple, sé que discutimos, sé que te grité, que me hiciste llorar y que lloraste tú también. Sé que estas igual de dolido que yo, y que esta herida tardará mucho tiempo en curar, pero también sé que el amor que tenemos el uno hacia el otro, tanto como amigos o como pareja, es más grande y más fuerte que todo esto. Me encantaría que me acompañases al aeropuerto, que estuvieses ahí en los últimos minutos, pero es tu decisión y yo no soy quien para decirte lo contrario. Me da igual que sea el final de esta relación, por mi como si es el final de una película, de un libro, o incluso del fin del mundo, mis sentimientos hacia ti no cambiarán por nada. Y si no quedó claro aún, escribo esta carta para despedirme, para desearte buena suerte en el tour y que triunfes como solo tú sabes hacer. Que subas a cada escenario con una sonrisa y que bajes de él más contento aún, y que con un simple ‘hola’ hagas feliz a millones de personas. Ahora, puedes romper esta carta, tirarla a la basura, quemarla, arrojarla por la ventana.. hacer lo que te de la gana, lo único que quiero es que recuerdes para siempre las últimas palabras que aparecerán en esta carta.

Con cariño,
Katy.

P.D.: Te quiero.

lunes, 26 de diciembre de 2011

''Más que una simple amistad.'' Capítulo 27.

La separación más dolorosa sin duda sería la de Katy y Harry. Por fin habían expresado lo que sentía el uno por el otro, y tras unas semanas de sol, vendría la tormenta. Ninguno de los dos sabía como superar la mala racha que les vendría encima, pero tendrían que ser fuertes ante cualquier obstáculo.

Estaban desayunando tranquilamente hasta que Harry se levantó y se dirigió al jardín. Al poco rato, Katy se acercó a él.

-¿Por qué te vas así sin más?
-No quería desayunar más.
-Harry mírame a los ojos cuando te hablo. Sé que te pasa algo.
-Si Katy si, me pasa algo, y sabes lo que es.
-Pero yo no puedo hacer nada Harry..
-Lo siento, pero no voy a ir al aeropuerto.
-¿Qué? ¿Por qué? Harry sabes que es muy importante para mi.
-Y tú eres muy importante para mi, eres lo más importante. Pero lo siento, no quiero ir. Será lo mejor.
-Pues no pienso despedirme ahora.
-¿Esto es el final Katy?
-Me prometiste que nunca me dejarías, que no dejarías que me fuese, pero sabía que era algo imposible. Intento no pensar en este momento desde que vine, por que sabía que tarde o temprano llegaría, ¿y qué haces tú? Decirme que no me acompañas al aeropuerto, cuando sabes que cuánto más tiempo pase contigo es más probable que no empeore mi estado de ánimo, pero tú solo te molestas en preguntar si esto es el final. Pues si Harry, esto es el final, y antes de prometer algo, piensa en tus palabras.

Katy salió corriendo del jardín y se adentró en la casa. Lágrimas caían por sus ojos, pero nadie quiso preguntar nada, ya sabían la respuesta. Subió las escaleras y se encerró en su habitación. Quería a Harry, lo quería muchísimo, pero esta última discusión ha arruinado todas las posibilidades de seguir con él, de momento.

Harry, mientras, permaneció en el jardín intentando asimilar lo que acababa de ocurrir. No podía entender como la persona más importante en su vida acaba de irse de su vida, y pronto, de su lado. No quería ni pensar en lo que pasaría a partir de ahora, pero sabía que no sería nada bueno. 

''Alma gemela'' Capítulo 8.

Me di lentamente la vuelta y pude ver como un inmenso árbol estaba decorado con mariposas de papel iluminadas por pequeñas lámparas.

-Liam, esto es precioso.
-Te gusta?
Comenzó a hablar muy rápido. Se notaba que estaba nervioso.
-Pensé que no te gustaría, esta mal hecho, no soy bueno para estas cosas y tenía miedo a si no te iba a gustar o igual lo odiabas y pues no sé lo hice por que me gustas aunque sé que a penas te conozco pero hay algo en ti que me atrae y no sé, tenía la necesidad de hacerlo bonito y no sé si sientes lo mism—
-ARG CÁLLATE!

Me abalancé sobre él, rodeando su cintura con mis piernas y su cuello con mis brazos. No aguanté la tentación y le besé bajo aquel árbol precioso.
Poco a poco nos separamos y me dejó en el suelo.
-Sígueme.
Rodeamos el árbol y había una hamaca. Nos subimos y nos quedamos mirando las estrellas durante bastante tiempo. Estaba tan embobada observándolas que no me di cuenta que Liam llevaba bastante tiempo mirándome y acariciándome el pelo.
No pude evitar sonrojarme, y él besó mi mejilla.
-La tienes ardiendo.
-Estoy sonrojada.
-Hago que te sonrojes?
-Dah, eres un idiota Liam.
-Seré un idiota, pero soy tu idiota.

Perdimos la noción del tiempo y nos quedamos dormidos tumbados en la hamaca y abrazados el uno al otro.

(Anne)

-Ven Anne, sígueme!
Gritaba el chico del cual estaba completamente enamorada, pero que por desgracia nunca llegaba a ver su rostro, mientras corría por un campo lleno de flores.
-Donde me llevas?
-Ya verás! Tú sígueme!
El chico comenzó a correr más deprisa, hasta que ella le perdió de vista. De pronto, siente como un viento le azotaba la cara, se dio la vuelta y allí estaba él, su peor enemigo.
-Qué haces aquí?
Preguntó retrocediendo.
-He venido a buscarte.
-Déjame, estoy con alguien.
-¿Con aquel de allí?
Señaló su enemigo. Lentamente se giró, y allí vio a su amado besándose con otra chica.
-Pero..
Él se giró, y miro a la chica con cara maligna.
-Anne..anne..—

-Anne! Anne!
Me desperté sobresaltada, alguien estaba a mi lado zarandeandome. Rápidamente me levanté y me senté en el sofá. Estaba sudando, y con la respiración agitada.
-Anne estás bien?
Allí estaba Harry, con un vaso de agua en la mano.
-Si.. es solo que.. tuve una pesadilla..qu-que haces aquí?
-Bajé a por agua y te escuché gritar ‘no, el no, el no por favor’ y quería ver que estaba pasando. En serio que estás bien?
-Si, en serio, puedes volver a dormir.
-No, me quedo aquí. Hazme un sitio.

viernes, 23 de diciembre de 2011

''Alma gemela'' Capítulo 7.

Nos pusimos a ver un poco la tele, al rato Harry y Niall subieron a sus habitaciones por culpa del sueño. Al cabo de media hora, subieron el resto excepto Liam, que subió de último.

-Me voy chicas, dormid bien.
-Buenas noches Liam.
Dijo Anne.

Liam se fue, no sin antes guiñarme un ojo. Anne y yo seguimos viendo la tele, hasta que se quedó dormida. Lentamente la tapé con las mantas y apagué la televisión. Miré la hora. 2:45. Cogí una manta y salí a la terraza. No había nadie, así que me senté en la hierba. Esperé 5, 10, 15 minutos y él no llegaba. Me puse en pie para salir, cuando sentí unas manos abrazarme por atrás.

-Ya te ibas rubia?
-Liam, deja de susurrarme..
-Por qué?
-Por que haces que me ruborice..
-Me encanta verte roja, pareces un tomatito.

Giré lentamente y quedé a centímetros suyas, otra vez. Me atrajo más hacia él y subió una de sus manos hacia mi pelo, para acariciarlo lentamente. Yo entrelacé mis manos detrás de su cuello. Poco a poco estábamos más cerca, y cuando creí que iba a cortar la distancia, desvió su cara hacia mi cuello, dándome un pequeño beso.

-Todavía no Em..
Susurró en mi oído.
-Por qué lo haces tan difícil Liam?
-Quiero que veas algo. Sígueme.

Puso un paño en mis ojos y me cogió de la mano. Comenzó a guiarme y en un momento me soltó de la mano.

-Quédate aquí, voy a por algo.

Al rato volvió a cogerme de la mano, y ésta vez sentí como me giraba hacia él y cogía mi cara entre sus dos manos.

-Ahora si, rubia.

Sentí una presión en mis labios. Era él. Por fin acorto la distancia que había entre nosotros.
Esta vez, entrelacé mis brazos alrededor de su cintura mientras nuestros labios se abrían y se cerraban. Eran suaves, y me besaba con delicadeza, como si fuese de cristal y me rompiese en cualquier momento. Poco a poco noté como quería profundizar el beso, y yo le dejé. Una de sus manos desató el pañuelo que yo tenía en mis ojos y poco a poco se separó de mi. Abrí los ojos y allí estaba él con una amplia sonrisa en su cara.

-Date la vuelta.

jueves, 22 de diciembre de 2011

''Alma gemela'' Capítulo 6.

La tarde se pasó volando, comenzamos viendo una película, y después de esa otra y otra más hasta que nos vimos como mínimo 6 o 7 películas. Nuestras tripas rugían, así que decidimos encargar unas pizzas. Mientras esperábamos, acomodamos un poco el salón y pusimos la mesa. Al rato sonó el timbre. Las pizzas habían llegado. Niall abrió la puerta y pagó, después colocó las pizzas en el centro de la mesa y comenzamos a comer.

-Em, ayer estuvimos hablando entre todos y queríamos saber si te gustaría quedarte a dormir aquí con nosotros, como nuevos vecinos que somos.
Dijo Niall con la boca llena de comida.
-Si, por qué no!
-Tú también puedes quedarte Anne.
-No hace falta Harry, en serio.
-Por favor, quédate.
-Pero no tengo ropa..
-Da igual, te dejo yo algo mío.
-Vale, me quedaré.
-Genial, entonces os quedáis las dos no?
Dijo Zayn con una sonrisa en su cara.
-Claro!
Contestamos ambas a la vez.

Al acabar de cenar, Niall, Zayn, Harry, Anne y Louis recogían la mesa mientras yo lavaba los platos. Con el ruido del agua caer, no escuché que cerraron la puerta de la cocina. Al instante unas manos me agarraron por la cintura y yo, del susto, tiré un plato al suelo sin querer.

-Liam, mira lo que me has provocado!
-Yo? Se te calló a ti!
-Pero por tu culpa, si no me hubieses dado ese susto..
Liam comenzó a caminar hacia delante, por lo que yo tuve que retroceder hasta chocar con la pared. Estabamos muy cerca, y nuestras respiraciones se entremezclaban. Puso una mano en la pared, impidiéndome el poder salir. Se acercó a mi oído y provocó que se me pusiese la piel de gallina.
-Te pongo nerviosa Em?
Aquel susurró hizo que mis mejillas comenzasen a arder. Poco a poco acercó sus labios a los míos, y cuando estaba a milímetros volvió a susurrarme.
-Recuerda, en la terraza cuando todos se duerman.

Me dio un leve beso en los labios, apenas pude notarlo, y después desapareció. Continué lavando los platos, asimilando lo ocurrido. Después salí de la cocina y me fui al salón en donde estaban todos otra vez en los sofás.

-Bueno chicos, donde dormiremos?
-No sé, pregúntaselo a Liam. Él fue el que tuvo la idea de que te quedases.
Miré a Liam y él me guiño un ojo. Ahora entendía el por qué de la terraza, lo tenía todo planeado.
-Pues no lo sé.
-Podemos dormir nosotras dos en los sofás y vosotros en vuestras habitaciones.
Todos se negaron, pero tras intentarlo los convencimos y dormiríamos en los sofás.